The 28 cards form a pyramid. The goal is to remove them all by matching pairs of cards that sum to 13.
La Pirámide pertenece a la familia de las paciencias «de emparejar» — juegos en los que no construyes secuencias, sino que juntas cartas que sumen un valor, aquí 13. Aparece en colecciones de paciencias desde al menos el siglo XIX, y su forma de pirámide egipcia le dio tanto el nombre como su atractivo visual perdurable.
La regla es simple y rápida: As = 1, Jota = 11, Reina = 12, Rey = 13. Los Reyes se van solos; las demás cartas se emparejan hasta sumar 13. Esa accesibilidad la hizo un clásico de las colecciones de solitarios y, más tarde, de las suites digitales.
A diferencia del Klondike o el FreeCell, la Pirámide depende mucho de la suerte del reparto — muchas pirámides simplemente no se pueden limpiar del todo — así que suele jugarse como un juego ligero y rápido. Variantes como la de dos pasadas lo suavizan al dejarte recorrer el mazo otra vez.